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En este apartado definiremos cuales son las patologías sexuales más recurrentes y aquellas en las que más éxito se ha registrado en tratamientos mediante la terapia cognitivo-conductual.

 

Disfunción eréctil.

Bajo deseo Sexual.

Vaginismo.

Anorgasmia

Eyaculación precoz.

 

 

 

 

 

 

Disfunción eréctil.-inicio

“Todos los hombres del mundo, en algún momento o fase de sus vidas, experimentan de forma obligada algún episodio o episodios de fallo en la erección. Dependiendo de cómo lo vivencien, de la información de que dispongan y de su propia actitud hacia el sexo, podrá significar una posibilidad de aprender o un camino al infierno”

Los trastornos de la erección son aquellos que por, alguna causa, interfieren en el desarrollo de la fase de excitación, interrumpiendo la respuesta sexual.

En el varón se caracteriza fundamentalmente por la ausencia de erección en el pene o por la pérdida parcial o total de dicha erección una vez conseguida. En la mujer se caracteriza por la ausencia de tumescencia vulvar y lubricación vaginal, con las consiguientes molestias en el coito.

Estos trastornos han sido más estudiados en los hombres que en las mujeres debido, seguramente, a la importancia cultural que se le ha concedido al coito reproductor como única practica sexual socialmente aceptada y valorada y al pene como el principal y único instrumento anatómico sexual viril para la relación sexual.

La casuística no recoge apenas casos de trastornos de la excitación en mujeres, salvo aquellos de causas orgánicas o en situaciones de menopausia o postmenopausia. De ahí que se haga una identificación entre trastornos de la excitación y problemas de erección en el hombre y que los estudios se enfoquen desde un criterio masculino.

Diversos autores han estudio este grupo de dificultades sexuales centradas en los problemas de la erección.

Así, para Masters y Johnson, la “impotencia” (concepto que no se utiliza en la actualidad), es la incapacidad de lograr o mantener una erección suficientemente firme para permitir que se inicie o se complete una relación sexual con coito.

Para Helen Singer Kaplan, se trata un bloqueo de la erección del pene. Esta autora recomienda la utilización del término de “Disfunción Erectiva”, y no “Impotencia”, por lo peyorativo e inadecuado de este último término. Siguiendo a Kaplan, plantea que, específicamente, los mecanismos reflejos vasculares son incapaces de bombear suficiente sangre a los senos cavernosos del pene para hacer que se haga firme y erecto. Cuando la erección se ha logrado, una intensa reacción del Sistema Nerviosos Simpático (por angustia o miedo) drenan la sangre provocando la caída de la excitación.

Muchos de los mitos en torno a la sexualidad masculina se relacionan de forma clara y directa con la incomprensión de los mecanismos básicos de la anatomía y fisiología de la respuesta sexual y genital de los varones.

La capacidad de gozar de muchos hombres se ve bloqueada en relación directa a la existencia de creencias erróneas del tipo:

1) En una relación sexual debe darse siempre una erección;

2) Esta erección debe ser instantánea desde un principio;

3) Este erección debe mantenerse durante toda la relación sexual;

4) La erección debe terminar siempre en una eyaculación;

5) Todo esto debe producirse independientemente de dónde tenga lugar el encuentro sexual y de los factores externos que puedan interferir o resultar molestos.

Desde el mito del tamaño del pene hasta el de la erección instantánea, hoy por hoy son muchos los hombres que sufren una presión cultural que les empuja a responder sexualmente a la manera que se supone deberían hacerlo. Para muchos hombres, descubrir que el placer sexual no sólo pasa, de forma obligatoria, por sus genitales y por el orgasmo, ha significado asomarse a todo un mundo de posibilidades eróticas, así como un enriquecimiento de sus propias sexualidades.

CAUSAS MÁS FRECUENTES.

Los problemas de erección en el hombre se pueden deber a factores físicos o psicológicos.

En los pacientes no necesariamente está siempre alterado el deseo, todo lo contrario, la mayoría de los pacientes aquejados de problemas de erección mantienen un alto nivel de deseo sexual y su angustia viene originada por la dificultad de expresar su deseo a través de la conducta coital, debido precisamente a su problemática. Sin embargo, el deseo puede verse afectado cuando el trastorno de la excitación se ha convertido en crónico y no se le encuentran salidas.

Por otro lado, también puede mantener intacta su fase orgásmica, con lo cual hay hombres que pueden eyacular sin erección, dado que los reflejos de erección y de eyaculación son neurofisiológicamente distintos.

El que la mayoría de los pacientes que padecen de disfunción erectiva no tengan orgasmo de debe principalmente a que la frustración generada por la ausencia de erección y la imposibilidad de realizar el coito, les inhibe para seguir con la relación sexual y por lo tanto no se permiten llegar a la fase orgásmica con la consiguiente eyaculación.

Las causas de tipo psicológico son las más frecuentes.

La ANSIEDAD es, a menudo, la causa que bloquea el momento de la erección. Puesto que el aspecto concreto del acto sexual que produce ansiedad difiere de un paciente a otro, se da una amplia gama de variaciones en las manifestaciones de la disfunción erectiva.

Algunos hombres no pueden alcanzar una erección durante las fases anteriores del coito. Otros alcanzan fácilmente la erección, pero la pierden y el pene se hace flácido en diversos puntos específicos del ciclo de la respuesta sexual, como en el momento de la penetración, o inmediatamente después de ella, o durante el coito. Otros hombres comunican problemas de erección durante el coito, pero pueden mantener la erección por la manipulación del pene, sea bucal o manualmente, o estando vestidos, pero se presenta la flacidez en tanto y cuanto se expone al pene a su pareja. Hay algunos que tienen erección en las fases previas al coito cuando son conscientes de la posibilidad de realizar dicho acto, pero pierden su erección cuando la penetración es inminente y, no solamente eso, sino esperado. Otros sólo pueden tener erección si es la mujer la que domina la situación sexual, mientras que otros la pierden cuando es la mujer la que toma el control.

La ANGUSTIA o ansiedad grave se activa durante el coito o ante la idea de la inminencia del mismo. Es la angustia la que influye en los mecanismos fisiológicos de la respuesta sexual en su fase de excitación impidiendo la relajación necesaria para que la erección y la tumescencia se produzcan. La ANSIEDAD se puede concretar en miedo al fracaso sexual o la repetición de una experiencia sexual frustrante, aunque pueden existir otros factores como la falta de estimulación adecuada, la excesiva pasividad de la pareja, la monotonía en los juegos eróticos, etc.

TRATAMIENTO DE LOS PROBLEMAS DE ERECCIÓN.

Cuando el problema se origina por una causa biológica u orgánica, la instauración y la progresión de dicho problema es progresiva , en cambio, cuando es de origen psicógeno suele presentarse de forma súbita e inesperada, siendo capaz el paciente de indicarnos incluso la fecha de la aparición.

No obstante es importante reseñar que en algunos procesos somáticos, sea de origen traumático o neurológico , o de forma inducida por el uso de algún fármaco, pueden ser los causantes de una aparición inmediata de problemas de erección por lo que se debe diferenciar perfectamente de las de origen psicógeno y hacer el diagnóstico diferencial adecuado.

Es recomendable realizar una revisión médica que pueda detectar y, en la mayoría de los casos, descartar la causa orgánica. Cuando por el examen físico no se encuentra causa metabólica, neurológica o vascular suficiente para provocar los problemas de la erección, se determinará que el origen de la disfunción es de origen psíquico y es necesaria la terapia sexual por un especialista no médico.

Es necesario saber si los pacientes están tomando algún tipo de medicación, por si la misma contribuyese a la disfunción en cuestión. Así como si está atravesando un momento vital difícil, especialmente estresante o si presenta un cuadro de tipo depresivo. Todo esto pude estar influyendo de forma directa en los trastornos de la erección e interfiriendo en la respuesta sexual masculina.

Cada caso o situación personal es diferente y se debe consultar con el especialista que sabrá atenderle de forma personalizada y adecuada a sus circunstancias específicas. Los métodos de tratamiento y terapia sexual de las disfunciones erectivas dependen mucho de los datos de la historia clínica de cada caso.

Aunque se puede decir que uno de los problemas más importantes en esta disfunción es el TEMOR a la actuación sexual, como habíamos apuntado antes, en dicho caso existe como fondo un gran problema: LA ANSIEDAD, siendo ésta la primera responsable de conseguir o mantener una erección ya que bien ocasionada porque el individuo eleva su NIVEL DE EXIGENCIA .

Si te sientes identificado o crees que estás sufriendo un trastorno en la erección, no dudes en preguntarnos, una consulta a tiempo puede solucionar tu problema.

Bajo deseo sexual- inicio

Al hablar de problemas de la fase de deseo normalmente nos referimos a la falta del mismo, ya que suele darse con mucha más frecuencia que los problemas de exceso de deseo.

Las personas que presentan un bajo deseo sexual suelen mantener la capacidad de respuesta a nivel físico intacta.

La dificultad se muestra habitualmente a través de la falta de apetencia por mantener relaciones sexuales.

Es muy importante resaltar que la falta de deseo no es un problema sexual en todos los casos. Sólo puede identificarse como tal cuando afecta a la calidad de vida de la persona que la padece o a la de su pareja. Cuando la persona afectada no lo interpreta como un problema sexual o existe una razón de fuerza mayor que lo justifica (un duelo ante la muerte de un familiar por ejemplo), no podemos considerarlo como una falta de deseo que necesita tratamiento.

El deseo sexual inhibido puede ser causado por problemas físicos y/o psicológicos.

Las causas físicas son tan variadas como una simple infección, mala nutrición, ingesta de medicamentos, etc.

Las causas psicológicas de la falta de deseo pueden ser el estrés crónico, la falta de satisfacción en la relación sexual, el desinterés por la pareja sexual, el sentimiento de monotonía en la vida sexual,...

Independientemente de la causa que la produzca, las personas suelen vivir esta situación con mucha angustia, miedo y sentimiento de culpa cuando se tiene pareja, llegando muchas veces a acceder a mantener relaciones sexuales por el “otro” y no porque realmente se desee, lo que en la gran mayoría de los casos produce aún más sufrimiento y malestar.

Otras veces puede aparecer incluso rechazo a un beso a un abrazo aún apeteciéndonos darlo o recibirlo, por entender que eso pretende ir más allá y puede ser la puerta de entrada a una relación sexual.

Es necesario ser conscientes de que en estas situaciones no existen culpables, sino responsables y que los dos miembros tienen parte de responsabilidad, que deben compartir para poder resolver esta situación.

Es muy importante poder contar con el apoyo incondicional de nuestra pareja, ya que en muchas ocasiones un bajo deseo sexual puede afectar a la relación de pareja, y pueden aparecer dudas respecto a nuestros sentimientos, planteándonos si realmente queremos a esa persona que no la deseamos sexualmente.

Hay que tener claro que el no sentir deseo sexual por nuestra pareja no significa, necesariamente, que no hay amor hacia él/ella, sino que hay determinados aspectos de nuestra vida sexual que podríamos cambiar para hacerla más placentera.

La falta de deseo también puede deberse a la aparición de cualquier otro problema sexual (anorgasmia, dispareunia, problemas de erección, falta de control sobre la eyaculación, etc.). Al aparecer uno de estos problemas los encuentros sexuales pierden su carácter gratificantes y se convierten en frustrantes; dejando de ser deseables. En este caso la falta de deseo no sería considerada como el problema sexual primario que debe recibir tratamiento sino como un efecto secundario del verdadero problema. El tratamiento de la falta de deseo está enfocado a la solución de las causas que mantienen y originaron el problema.

La Terapia Sexual ha demostrado ser muy eficaz en la solución de los problemas de falta de deseo. Si estás interesada/o, puedes consultarnos y te aclararemos las dudas que puedas tener.

Vaginismo..-inicio

Comúnmente se conoce como “Vaginismo” el trastorno sexual femenino consistente en la imposibilidad de realizar el coito o penetración vaginal.Las mujeres que lo sufren manifiestan un dolor intenso en la entrada vaginal cuando intentan el coito y esto las desanima a continuar.Si se repite en varias ocasiones, se llega a evitar directamente el intento de coito durante las relaciones sexuales.

El vaginismo, propiamente dicho, consiste en la contracción o espasmo de la musculatura que rodea la vagina de la mujer. Esto de produce de modo reflejo y, por tanto, sin el control voluntario de la mujer que sólo siente dolor si se intenta el coito.

Algo que puede confundir todavía más a muchas mujeres que sufren de vaginismo, así como a sus parejas, es la facilidad de excitación y orgasmo en la mujer incluso en su sexualidad individual y en pareja, así como una actitud, por lo general, desinhibida y abierta hacia el sexo y el placer, en muchas ocasiones.

El vaginismo, en la inmensa mayoría de las ocasiones, sucede desde el primer intento de coito, es decir, que la mujer nunca ha logrado realizar la penetración vaginal. Por lo común, se produce un vaginismo propiamente dicho tras un periodo de fracasos reiterativos. Generalmente suelen renunciar a las relaciones coitales hasta que aparece el deseo de un embarazo.

Si una mujer ha podido disfrutar de una sexualidad placentera donde sí ha podido realizar el coito y es entonces cuando aparece este problema, suele deberse a circunstancias de origen traumático y doloroso (agresiones de tipo sexual en muchos casos), o como consecuencia de una intervención médico-quirúrgica también agresiva en la zona pélvico.-genital.

CAUSAS DEL VAGINISMO

Podemos dividirlas en dos grupos: Físicas y Psíquicas.

Las causas de tipo físico son las menos comunes y pueden tener relación con cualquier patología de los órganos pélvicos que, en el momento presente, haga dolorosa la penetración o que causara dolor en épocas pasadas, motivo por la cual se constituye como la base para que se establezca una respuesta de vaginismo en el momento presente. Es evidente que cuando existe una patología local que causa dolor en el acto sexual, su curación es requisito esencial en el tratamiento del vaginismo, dado que mientras el coito sea doloroso el reflejo aprendido persistirá y además se verá reforzado por los frecuentes intentos de penetración. Es importante tener en cuenta que, muchas veces, cuando la patología es tratada médicamente en forma adecuada el vaginismo desaparece, pero cuando persiste debe derivarse al sexoterapeuta.

Casi en el cien por cien de las ocasiones, el vaginismo está causado por factores de tipo psicológico, que fundamentalmente tienen que ver con un mal aprendizaje debido a circunstancias diversas que se pueden ir sumando entre sí hasta provocar esta respuesta de defensa sexual en la mujer: una educación puritana estricta, una mala socialización del control de esfínteres, a problemas sexuales del compañero, a los efectos de una violación (entendiendo por tal la percepción de la experiencia, es decir, que algunas mujeres pueden vivir su primera experiencia sexual como una violación), a falta de información sexual y la existencia de mitos y creencias erróneas acerca de la primera experiencia sexual de coito, de lo cual puede derivarse el temor al dolor. Hemos visto que hay un gran número de causas remotas pero la causa inmediata específica del vaginismo es siempre la respuesta aprendida de defensa o evitación del coito producida por experiencias dolorosas previas al intentar realizarlo.

Los casos pueden ser muy diferentes entre sí, pero el más frecuente de ellos, es el de la pareja donde el hombre presenta dificultades de la erección producida a su vez por el miedo a dañar a su compañera o por la ansiedad por penetrar, que lo induce a la aparición de su propia dificultad en la sexualidad.

TRATAMIENTO DEL VAGINISMO

El tratamiento consiste en una serie de técnicas y sugerencias que ayuden a la mujer a comprender mejor el funcionamiento de su cuerpo y de su sexualidad encaminadas a la superación de este trastorno.

Es fundamental que la mujer cuente con información exhaustiva que la desangustie y la anime a una tarea de reconocimiento corporal de su propia genitalidad, como punto de partida para solucionar su vaginismo.

El vaginismo es un problema que afecta a bastantes mujeres en la actualidad y tenemos que saber que su tratamiento es eficaz, así que si te sientes identificada o crees que sufres de Vaginismo, no dudes en preguntarnos, una consulta a tiempo puede solucionar tu problema.

 

Eyaculación precoz..-inicio

Antes de entrar a definir causas,factores y aspectos de la eyaculacion precoz nos gustaría compartir contigo dos graficas que demuestran que la eyaculacion precoz tiene solución en el 99% de los casos si se siguen los ejercicios pautados. En un 90% de los estos esta se soluciona en menos de 14 sesiones.

El coste medio del Tratamiento es de 780 euros. Te animamos a que soluciones tu problema!!
El coste real dependerá del número de sesiones realizadas.El tratamiento se abono sesión a sesión y realizamos una evaluacion inicial donde pautamos el numero de sesiones aproximadas y establecemos el plan de tratamiento.

La “Eyaculación Precoz” puede definirse como un problema sexual de muchos hombres que afecta a su fase de orgasmo y se caracteriza por una falta de control sobre el momento de su eyaculación.

Normalmente sucede en el momento inmediatamente posterior al coito con la consiguiente frustración sexual para el hombre y para la mujer.

Por esta causa, preferimos denominarlo “PROBLEMAS DE CONTROL EYACULATORIO”, término que utilizaremos en adelante y que abarca también situaciones donde no es posible eyacular dentro de la vagina durante el coito y que comúnmente se entiende por “eyaculación retardada”.

De hecho, los problemas de control eyaculatorio son una de las situaciones sexuales más frecuentes en los hombres y de las más se quejan las mujeres puesto que suele significar la interrupción brusca de una situación sexual placentera, con la consiguiente frustración.

Podemos definir la eyaculación como un fenómeno reflejo de naturaleza psicosomática. En el hombre, la expulsión del esperma está ligada y generalmente acompaña a la vivencia orgásmica. En la eyaculación propiamente dicha, se expulsa el esperma a través de las vías genitales, debido a la estimulación erógena. Durante esta emisión se producen unas sensaciones placenteras que duran el tiempo del momento eyaculatorio para terminar en una sensación de saciedad sexual característica del periodo refractario o posterior al orgasmo masculino.

El modelo de sexualidad occidental centrado en el rendimiento genital y no en la búsqueda de relaciones placenteras donde el objetivo final sea el disfrute de los sentidos, lleva a muchos hombres a niveles de ansiedad importantes relacionados con la relación sexual y provocan problemas en su respuesta sexual del tipo falta de control de la eyaculación.

Este modelo de sexualidad coital puede ser muy destructivo para la sexualidad masculina y femenina (al final ambos pagamos un precio de insatisfacción).

Mientras los hombres sigan pensando que el coito es la única y más placentera forma de expresión sexual y que la penetración es la expresión de la virilidad masculina, o que el placer de la mujer depende de la pericia del hombre, y que debe satisfacerla a través del coito...se seguirá produciendo ANSIEDAD por el rendimiento o resultados del encuentro sexual y es fácil que algo no vaya como debe.

Teniendo esto en cuenta, podemos decir, en función de nuestra experiencia, que la dificultad que los hombres tienen para ESTAR EN CONTACTO CON SU CUERPO y con sus necesidades sexuales no favorece en nada una vivencia placentera de su sexualidad y sí significa un factor de alto riesgo asociado a trastornos en su respuesta sexual, especialmente al control del momento de la eyaculación. También significa un desconocimiento importante de la sexualidad de las mujeres y de sus necesidades eróticas al respecto.

CAUSAS DE LA “EYACULACIÓN PRECOZ”

Podemos apuntar las siguientes causas más frecuentes asociadas a esta problemática:

1. Causas de tipo socio-cultural Ideología machista. Sexualidad exigente y no placentera centrada en el rendimiento. Fantasía del orgasmo simultáneo. Disociación entre sexualidad y cuerpo. Rol del espectador.

2. Causas debidas a un Aprendizaje incorrecto: Masturbaciones rápidas por miedo a ser descubierto. Primeras relaciones sexuales rápidas por miedo a ser sorprendidos. Estimulación inadecuada. Práctica prolongada del coito interrumpido Pasividad excesiva por parte de la pareja.

En la inmensa mayoría de los casos de dificultad de control de la eyaculación se dan causas evidentes relacionadas con un mal aprendizaje sexual y con la ansiedad que impide el abandono y el contacto con el propio cuerpo, reconociendo y aceptando las necesidades sexuales masculinas.

Esto lleva, por lo general, a la creación de una expectativa de fracaso y a la instauración del “rol del espectador” en el hombre. El círculo vicioso ansiedad-expectativa de fracaso-vivencia negativa-ansiedad se cierra y se convierte en un problema insoluble sin ayuda terapéutica en muchos de los casos.

Por lo general, los hombres que demandan ayuda terapeútica para solucionar este trastorno, manifiestan haber intentado estrategias “caseras” que resultaron ser en todo caso inadecuadas, como por ejemplo: Uso de preservativos. Uso de pomadas anestésicas en el pene. Ingesta de alcohol o sedantes. Masturbarse antes del coito. Duchas frías previas a la relación sexual. Autoinfringirse dolor durante el coito. Pensar en otra cosa no sexual o de contenido desagradable. Repetir la relación sexual coital.

ESTOS TRUCOS SON ABSOLUTAMENTE INADECUADOS pues la solución reside en justamente lo contrario: reconocer las sensaciones sexuales que anteceden a la eyaculación para poder controlar ese momento y poder alargarlo.

La Eyaculación Precoz es, junto a la impotencia, uno de los problemas que sufren más hombres en la actualidad.

Sin embargo, es un problema que tiene un tratamiento que ha demostrado ser muy eficaz en la mayoría de los casos.

Si te sientes identificado o crees que sufres de "Eyaculación Precoz", no dudes en preguntarnos, una consulta a tiempo puede solucionar tu problema.

Anorgasmia

Hace no mucho tiempo se utilizaba el término FRIGIDEZ para designar cualquier problema sexual femenino.Los autores modernos optaron por abandonar su uso por lo impreciso del mismo y por el contenido peyorativo que socialmente se le había asignado.

El término que actualmente se utiliza es el de DISFUNCIÓN ORGÁSMICA FEMENINA, o más comúnmente ANORGASMIA, correlativo al de disfunción orgásmica masculina y que corresponde, como el propio nombre indica, a la dificultad para alcanzar el orgasmo.

Se trata de un trastorno que afecta básicamente a las mujeres derivado de la los trastornos de la fase del orgasmo en la respuesta sexual humana.

Este problema sucede casi en un noventa por ciento en mujeres aunque algunos hombres también presentan esta dificultad sexual y les resulta difícil llegar al orgasmo con la consiguiente eyaculación e incluso, en algunos casos, nunca han descubierto la manera de lograrlo por sí mismos, ni en masturbación ni en el contexto de una relación sexual de pareja.

Esto es así porque el ORGASMO es una parte de la sexualidad humana que se descubre, que se aprende a sentir y depende, en muchos casos, de la HABILIDAD concreta para lograrlo. En otras palabras, cuanto más represiva haya sido la educación sexual recibida, cuantas menos posibilidades de explorar y de descubrir el propio cuerpo y el placer, más fácil va a resultar que una persona no descubra su orgasmo o la manera de lograrlo.

Es fácil comprender por qué en esta sociedad donde la sexualidad sigue siendo un tabú y donde la ocultación y la represión de la sexualidad sigue impactando mayormente en el colectivo de las mujeres, sean éstas quienes presentan con mucha mayor frecuencia trastornos relacionados con la dificultad de orgasmo.

MITOS EN TORNO DEL ORGASMO FEMENINO:

Aparte de lo ya mencionado que supone una gran falta de información sexual y actitudes inadecuadas, actitudes de ocultación, poco naturales, incluso represivas, existen varias CREENCIAS o mitos muy extendidos en torno del orgasmo femenino que añaden CONFUSIÓN a muchas mujeres con dificultades de alcanzar el orgasmo.

La primera creencia falsa que conviene clarificar es la de la existencia de DOS tipos de orgasmo en la mujer: el orgasmo vaginal y el orgasmo clitorídeo, en función de qué parte del cuerpo sea estimulada para alcanzar el orgasmo. Los estudios de Masters y Johnson ya en los AÑOS 80 han demostrado de forma científica y tajante que la respuesta orgásmica se produce y consiste siempre en el mismo proceso fisiológico sexual, independientemente de las fuentes de estimulación o excitación, que pueden provenir del clítoris, de la vagina, de cualquier otra zona erógena, incluso ser producido por la fantasía sexual de la persona.

Otra creencia falsa que interfiere en el descubrimiento del orgasmo por parte de muchas mujeres es pensar que el orgasmo tiene que producirse más fácilmente por la estimulación sexual en el COITO o penetración. Esto no es así sino que ocurre más bien lo contrario, muchas mujeres sienten que les resulta tremendamente difícil lograr el orgasmo en el coito mientras que en todo lo demás responden sexualmente bien. Esta es la queja probablemente más corriente que se encuentra en la consulta.

También resulta frecuente que muchas mujeres sufran sólo de un bloqueo de la respuesta orgásmica y posean, a menudo, un intenso deseo o pulsión sexual, pudiendo tener una actitud positiva hacia el sexo, gozar con los estímulos de la fase de excitación, tener una lubricación vaginal abundante, erección del clítoris y pezones y disfrutar incluso con la penetración del pene. Puede que no muestren ninguna inhibición importante de los sentimientos eróticos y aún así nunca han sentido un orgasmo. Parece que exista un BLOQUEO en un nivel muy alto de excitación, siendo incapaces de alcanzar el orgasmo.

CAUSAS DE LA ANORGASMIA

El orgasmo puede ser inhibido por múltiples causas aunque en un 95% o más de los casos se debe a factores de tipo psicológico y educacional, teniendo por lo común un aspecto coincidente, el MIEDO o los diversos miedos derivados de la ansiedad producida por la idea de no estar a la altura de lo que el compañero sexual espera de ella.

Miedo a no ser atractiva (debido a la mala aceptación de la propia imagen). Miedo a la pérdida del control, al placer y al abandono sexual, incluso a la existencia de principios morales o religiosos muy rígidos contrarios a la sexualidad. En muchos casos coexisten dos disfunciones sexuales en la pareja, como es el caso de la EYACULACIÓN PRECOZ en el varón y la ANORGASMIA en la mujer. En estas situaciones se da con frecuencia una mejoría en la consecución del orgasmo por parte de la mujer cuando su compañero aprende a mejorar el control de la eyaculación y se posibilita un mayor juego erótico en la pareja.

Así mismo, el desconocimiento por parte de ambos de la respuesta sexual humana, puede llevar en muchos casos a fantasear erróneamente acerca de las necesidades sexuales (tanto las propias como las del otro) a la hora de intentar conseguir el orgasmo o la estimulación según modelos sexuales reflejados en las películas y los medios de comunicación ajenos, cuando no contrarios, a sus propias necesidades sexuales. Una comunicación ineficaz en la pareja puede provocar frustración, desinterés por la relación o abandono emotivo.

La falta de una relación afectiva, en muchas mujeres, puede ser también una causa indirecta de anorgasmia aunque haya atracción sexual e impulso erótico suficientes,al viven la relación sexual como “meramente sexual” y, por tanto como algo inadecuado o “sucio”. Podemos decir, finalmente, que estas causas se pueden sumar unas a otras y, en definitiva, dificultar o impedir las condiciones necesarias y positivas para que una mujer pueda descubrir y experimentar el orgasmo en su cuerpo.

TRATAMIENTO DE LA ANORGASMIA

Por supuesto existe tratamiento sexológico eficaz para ayudar a descubrir el orgasmo como una experiencia erótica satisfactoria o, en su caso, para ayudar a recuperarla cuando ya existía previamente y se ha bloqueado en el momento actual.

El proceso de orientación y ayuda profesional se basa en un concepto central que podría resumirse en la devolución del PROTAGONISMO SEXUAL a la mujer.

Demasiadas generaciones de mujeres han intentado vivir su sexualidad desde esquemas masculinos, desde modelos sexuales que se centran en los genitales y la penetración o coito como fin último sexual y práctica erótica más completa y placentera.

Esto ha hecho que, en muchos casos, la mujer se haya “obsesionado” con la idea de disfrutar al igual que disfruta un hombre, no atendiendo a sus propias necesidades eróticas, a su propia experiencia, descubrimiento y preferencias sexuales por tomarlo como inadecuadas o anormales.

Resulta sorprendente que haya mujeres que descubren su orgasmo por estimulación externa de sus órganos genitales y “abandonen” esta manera eficaz de alcanzarlo para intentarlo en el coito con su compañero y fracasar con la consiguiente frustración. Y no lleguen a entender que es esa precisamente la causa de su frustración sexual: la no consideración y atención a sus propias necesidades sexuales.

Los datos en Sexología más recientes, sugieren que la estimulación del clítoris es importante y central en la consecución del orgasmo femenino, mientras que la estimulación vaginal, aunque placentera, probablemente contribuye en mucha menor medida a desencadenar el reflejo del orgasmo en la mayor parte de las mujeres.

Por tanto, el tratamiento sexológico debe contemplar una información exhaustiva sobre la anatomía y fisiología sexual de la respuesta sexual en la mujer, así como la información explícita erótica acerca de la manera que otras mujeres pueden conseguirlo de forma eficaz.. De la misma manera se debe analizar la historia personal y sexual de la mujer que consulta, ayudándole a comprender de qué manera los estereotipos de género han influido o dificultado el descubrimiento erótico de la experiencia orgásmica. Todo esto se tendrá en cuenta y supondrá el punto de partida para la propuesta de un PROGRAMA ERÓTICO individualizado consistente en la asignación de tareas, tanto para la mujer como para su realización en pareja en el caso de que existiera, encaminadas a facilitar el conocimiento y descubrimiento de aquellos aspectos que propicien la vivencia orgásmica femenina.

Si te sientes identificada o crees que sufres de Anorgasmia, no dudes en preguntarnos, una consulta a tiempo puede solucionar tu problema.